“Se puede decir que fui carnavalero antes de que el Carnaval existiera como tal”

Juan Galarza (Puerto de Santa María, 1932) lleva prácticamente toda su vida dando rienda suelta a su pasión por el arte. Como pintor y autor de caricaturas ha ligado su nombre para siempre a la historia del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife.

– ¿Cómo iniciaría usted mismo el relato del Juan Galarza artista…?

– Mis primeras caricaturas se dieron en mi época de estudiante, recuerdo dibujar a profesores, a veces porque me caían simpáticos y a veces porque me caían antipáticos. Ya en mi época de servicio militar, en Ceuta, mi padre me contaba por carta que en la Isla estaba surgiendo un movimiento de caricaturas, como las de Paco Martínez, que siempre me parecieron muy originales. Cuando regresé, ya me metí más de lleno y recuerdo que se hizo un concurso al que me presenté y me llevé el primer premio. Desde entonces hasta ahora, he mantenido esa afición, porque incluso ahora, en edad avanzada, sigo dibujando.

– Usted es uno de los representantes del Carnaval de Tenerife por su larga aportación artística a la Fiesta, ¿cómo se inició esa relación?

– Bueno, se puede decir que fui carnavalero antes de que el Carnaval existiera como tal. Tengo el recuerdo de que se entiende como los inicios del Carnaval, que no era otra cosa que personas que se disfrazaban para ir a algún baile. Luego con el paso del tiempo, ya le echamos un poco de cara y empezamos a celebrarlo en la calle. Después llegó un poco la presión de la autoridad, con la prohibición que había sobre el carnaval desde hacía tiempo, fue la época en la hubo persecuciones policiales y detenciones. Con el tiempo todo derivó en las Fiestas de Invierno para quitarle un poco el sentido a la prohibición. Entonces empezaron algunos de los concursos, como el de Rondallas y poco a poco todo fue cobrando fuerza hasta que al cabo de unos pocos años el Carnaval volvió a celebrarse con su nombre.

– … y entonces usted pasa a ser una parte oficial de la fiesta con el diseño de los carteles.

– Cierto, recibí el encargo el primer año; en esa edición todo fue muy rápido y lo que hicimos fue un tríptico, más que un cartel, pero ya al año siguiente sí se hizo el diseño del primer cartel. Consecutivo a ese hice tres más y luego ya llegaron los de otros autores. Desde entonces, he hecho un total de ocho carteles, más el tríptico ya comentado.

-¿Qué ha supuesto para usted en su vida personal el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife?

– He participado en muchos concursos como jurado, por contar una parte. Creo que he sido jurado de todas la manifestaciones que se han hecho en Carnaval. Así que, imagínate. Y después de un mucho tiempo retirado de esa parte activa, otra vez volvieron a contar conmigo para el cartel del 2008. Así, que se puede decir que toda mi vida he estado relacionado con el Carnaval.

– Para usted, ¿qué es lo que nunca debe faltar en un cartel del Carnaval?

– Yo siempre traté que estuviera relacionado con la esencia de nuestra tierra o por lo menos con la fiesta. Muchas veces se han hecho cosas que no tienen que ver con el Carnaval. Tiene que ser llamativo y que represente lo que es nuestra fiesta. Así creo que lo he hecho yo y muchos otros autores también.

– ¿Sigue la actualidad del Carnaval hoy en día?

– Sí, por supuesto. Se han mejorado muchas cosas. Se ha tenido grandes aciertos, como el Carnaval de Día. La fiesta del carnaval tiene muchas formas de celebrarse, pero creo que el nuestro es mucho más personal y significativo que el de la amplia mayoría que se hace en el resto del mundo.

– Si tuviera que nombrar a alguna persona o personaje en la historia del Carnaval que fuera imprescindible, ¿a quién nombraría?

– El primero, por supuesto, Enrique González Bethencourt. El alma de la Ni Fú Ni Fá ha sido un personaje muy significativo y un valedor muy importante de nuestra fiesta. Además, amigo mío. Es el más grande de toda la historia de nuestro Carnaval y te diría que de toda Canarias. Después también nombraría a Manuel Monzón.

– Si el Ayuntamiento le invitara a hacer un nuevo cartel, ¿se vería con las fuerzas para hacerlo?

– Sí, diría que sí. Mi cabeza, por suerte, todavía funciona. Y todavía de alguna manera me mantengo activo. El cartel de carnaval es una manifestación de arte y como tal pues me gusta trabajar en él.

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